Primeros días en Göteborg (Suecia)

Tras diez días ya en estas tierras nórdicas, al fin he podido encontrar un hueco libre para contaros mis primeras impresiones, y es que entre trámites administrativos, eventos de bienvenida y fiestas de Erasmus, aquí el tiempo es oro.

Llegué a Göteborg el jueves 18 de agosto tras una escala de 7h en Londres, y todo ello en compañía de Adrián, otro FICero que me acompañará durante este curso en Suecia, al igual que Fer. Las primeras cosas que hicimos al llegar fueron como es lógico las más necesarias: comprar la tarjeta de transporte e ir al Ikea para hacernos con todo lo básico (colchón, sábanas, edredón, toallas, platos, cubiertos y muchas más cosas necesarias para vivir de las que sólo te das cuenta cuando te mudas a un sitio nuevo). La tarjeta de transporte es una de las mejores cosas de Göteborg; cuesta 900kr (unos 98€) y con ella obtienes tres meses de transporte gratuito en la ciudad, tanto en bus como tranvía e incluso ferry (algo muy habitual aquí, ya que la ciudad está atravesada por la desembocadura del río Göta Älv). Además el servicio de transportes funciona de forma expectacular, los tranvías/autobuses pasan en intervalos muy cortos y no se retrasan ni adelantan ni un solo minuto.

Otro servicio que me ha impresionado por su calidad/precio es la telefonía móvil. Los SMS son gratuitos, y en las llamadas no tarifican por minuto, sino que sólo se paga el establecimiento, que es de aproximadamente 7 céntimos.

La ciudad es incluso más bonita de lo que me esperaba, a pesar de que seguramente Estocolmo sea más impactante, cuando vaya lo confirmo. Otra característica que me llamó la atención es lo cívica que es la gente (aunque ya venía preparado para ello sabiendo como son los suecos). No sólo porque las calles y los parques estén totalmente limpios, sino también porque apenas hay semáforos ni pasos de peatones, todo el mundo se respeta y se organiza para cruzar sin molestar a los demás, bien sean coches, tranvías o peatones.

Sin embargo no todo es bonito aquí; uno de los principales problemas para los extranjeros (y más aún para los españoles) es el precio de la vida. En general todo es bastante más caro que en España, pero sobre todo hay dos cosas que son extremedamente caras: la carne y el alcohol. Además, como comprenderéis son dos cosas fundamentales en la dieta de un Erasmus. Una chuleta de ternera o reno (muy típico aquí) puede costar perfectamente 40€ en un supermercado. El alcohol por su parte, está muy regulado en Suecia, en los supermercados solamente se venden bebidas de menos de 3,5º. El resto de bebidas (cervezas de más graduación, ron, vodka, ginebra, etc.) se venden exclusivamente en los Systembolaget, que son unas tiendas reguladas por el estado sueco (hay varias en cada ciudad). Como decía el problema es el precio; las botellas que en España suelen costar alrededor de 10-12€, aquí rondan los 30€. Otra curiosidad, aunque a mí no me afecta, es que a pesar de poder beber a los 18 años, sólo puedes comprar en un Systembolaget a partir de los 20.

Vamos con la universidad, probablemente lo que más me ha impresionado de la ciudad. Chalmers University of Technology es una de las universidades más prestigiosas de Europa en cuanto a carreras tecnológicas e ingenierías, aunque yo todavía no puedo hablar sobre aspectos académicos porque no comienzo las clases hasta pasado mañana. El campus principal es enorme y cuenta con muchísimos edificios, y algunas curiosidades entre ellos, como por ejemplo un vagón de tren que se alquila para fiestas o una hélice de barco enorme que fue diseñada en la universidad.

Todos los alumnos de Chalmers son obligatoriamente socios de la Student Union. Se trata de una asociación formada por y para estudiantes, cuyo objetivo es supervisar la calidad de la educación y organizar eventos y actividades en la universidad. La Student Union mueve un gran presupuesto anual y cuenta con su propio edificio con sauna, piscina, billares, sala de hockey, terraza, restaurante, cafetería, salas de estudio, salas de relax… Además la cafetería y el restaurante no son concesiones de la universidad, sino empresas propiedad de la Student Union, al igual que una librería, una inmobiliaria y otras empresas relacionadas con el ámbito académico y laboral. Uno de los mensajes que nos transmitieron en el acto de bienvenida fue precisamente que, tanto el edificio como las empresas y cualquier otra propiedad de la Student Union, son nuestras, de todos los alumnos de Chalmers.

Hay también un gran número de comités y asociaciones formados por estudiantes y dependientes de la Student Union. Abarcan todos los temas que podáis imaginar: robótica, fotografía, DJing, fuegos artificiales, religión, informática, balonmano, deportes extremos, yates, mecánica, karate y un larguísimo etcétera.

Uno de los comités es el llamado CIRC (Chalmers International Reception Commitee) cuya labor es, como su nombre indica, recibirnos a los estudiantes que llegamos procedentes de otros países. Además de los actos de bienvenida y de asignarnos phaders (una especie de padrinos), organizan actividades durante los primeros meses (podéis verlos todos en su calendario) para que conozcamos gente, nos adaptemos a la vida en la ciudad y sobre todo nos divirtamos. Lo consiguen y con creces.

Varios de estos comités giran alrededor de la organización de fiestas universitarias, principalmente las llamadas FestU. Se trata de ocho fiestas que tienen lugar a lo largo del curso (la primera ha sido ayer) en el propio Student Union Building, el cual se convierte en una macrodiscoteca de cuatro plantas con diversas pistas de baile según el tipo de música. A ello se unen más salas con diferentes ambientes (chillout, dubstep), piscina de bolas, castillos hinchables y por supuesto la piscina de la Student Union en la que ayer terminamos bañándonos vestidos 🙂

(Nótese que se trata del mismo edificio de la foto anterior)

[youtube width=»480″ height=»294″]http://www.youtube.com/watch?v=c-JDq1ck89s[/youtube]

Como veis, se trata de un fiestón increíble, muy bien organizado y muy difícil de ver en una universidad española. Y os lo decimos los de FIC, que estamos acostumbrados al San Pepe que se organizaba anualmente en nuestra facultad (hasta que unos descerebrados lo estropearon para siempre). Podéis ver más fotos de la fiesta de ayer en esta galería del comité de fotografía.

En resumen, hasta el momento me ha gustado mucho todo lo que he visto y vivido, tanto la gente como la ciudad y la comunidad Erasmus. Espero que todo siga en esta dirección y que la única pega de este año sea la gran cantidad de dinero malgastado. Saludos a todos desde mi habición de Göteborg y forza Dépor, que ya tenemos los primeros tres puntitos 😉


David Paredes

Soy ingeniero informático por la Universidade da Coruña y trabajo en el departamento de e-commerce de Zara. Mis principales intereses son los negocios, la tecnología y el diseño, aunque a menudo también escribo sobre otros temas. Puedes obtener más información en la sección "Sobre mí" de esta página.

Publicaciones del autor